El ciclón ingresó a territorio mexicano durante la madrugada del martes con vientos intensos, provocando cortes de energía, inundaciones y la evacuación de pobladores, mientras las autoridades vigilan la formación de una nueva tormenta.
El huracán Polo impactó la costa de México la madrugada de este martes convertido en un poderoso ciclón de categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, afectando fuertemente a la península de Baja California Sur. Con ráfagas de viento extremas que derribaron árboles y cartelería, la tormenta causó la interrupción total del servicio eléctrico en localidades como Puerto San Carlos, donde la crecida del mar rompió barreras de contención e inundó zonas costeras.
Tras un comportamiento errático que lo hizo alternar intensidades en los días previos, el fenómeno meteorológico —intensificado por el ciclo del fenómeno de El Niño— avanzó generando lluvias torrenciales y un fuerte oleaje que previamente había dejado al menos dos muertos y tres desaparecidos en Jalisco.
Las fuerzas de seguridad desplegaron cerca de 7.000 efectivos en el territorio afectado y habilitaron escuelas como refugios temporales, mientras gran parte de la población optó por asegurar sus viviendas con tablones de madera ante la alerta extendida hacia el norte del país. En paralelo, los servicios de emergencia comenzaron a monitorear la evolución de Rachel, una nueva tormenta tropical con potencial de desarrollo en la misma región.
