El informe PISA 2025 confirma el retroceso generalizado de los países latinoamericanos en la principal evaluación educativa internacional. La mayoría de las naciones de la región profundizaron su rezago respecto al promedio de la OCDE, con caídas especialmente pronunciadas en Argentina y México, que registraron sus peores resultados en dos décadas en matemáticas. Chile también mostró un deterioro claro, mientras que Brasil, Colombia y Costa Rica evidenciaron estancamiento.
Argentina ocupa ahora los últimos puestos de la región. Obtuvo 367 puntos en matemáticas, su valor más bajo desde que comenzó la medición, con una caída de 11 puntos respecto a 2022. En ciencias alcanzó 393 puntos (13 menos que en la edición anterior) y en lectura llegó a 389, con una baja de 12 puntos. Solo el 24% de los estudiantes argentinos alcanza el nivel de competencia básica en matemáticas, frente al 65% del promedio de la OCDE. El informe también señala un aumento de la desigualdad educativa en el país.
México también acumula caídas: 388 puntos en matemáticas, el nivel más bajo desde 2006, y 408 en lectura, con siete puntos menos que en 2022. En ciencias subió levemente a 414. En el caso de Chile, se registró un retroceso en matemáticas y lectura, mientras que ciencias se mantuvo estable. Colombia y Brasil muestran estancamiento con leve tendencia a la baja, aunque la OCDE señala que parte de ese efecto podría explicarse por la mayor cobertura de la educación secundaria. Costa Rica, por su parte, mantuvo los puntajes casi sin variación.
Fuera de la región, Estados Unidos registró una caída histórica en lectura, con 490 puntos y una baja de 14 respecto a 2022, el nivel más bajo desde el año 2000. También bajó en matemáticas, mientras que en ciencias se mantuvo estable. Aun así, el país sigue por encima del promedio de la OCDE en las tres áreas evaluadas. Los organizadores advirtieron además sobre una tasa de respuesta por debajo del mínimo exigido en Estados Unidos, lo que podría introducir sesgos en los resultados.
El promedio de la OCDE se situó en 461 puntos en lectura, 463 en matemáticas y 482 en ciencias. En el extremo superior, los sistemas educativos de Asia lideraron la clasificación, con China y Singapur a la cabeza en las tres disciplinas. En el contexto latinoamericano, Uruguay y Chile se mantuvieron como los mejor posicionados, aunque ninguno superó el promedio internacional.
