Reunidos en Montevideo, los ministros abordaron las cuotas con la Unión Europea, el financiamiento del FOCEM y fijaron el calendario rumbo a la cumbre de diciembre.
Los cancilleres de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay se reunieron en Montevideo bajo la Presidencia Pro Tempore uruguaya para definir las prioridades estratégicas del MERCOSUR.
El canciller anfitrión, Mario Lubetkin, remarcó el carácter maduro del bloque regional y encabezó una agenda centrada en el posicionamiento internacional, el fortalecimiento de los fondos de convergencia y la preparación formal de la próxima Cumbre de Presidentes.
Uno de los ejes más sensibles del encuentro fue la negociación de cuotas comerciales con la Unión Europea, punto en el que los países miembro expusieron diversas posturas sin alcanzar aún un acuerdo definitivo.
Frente a esto, los equipos técnicos mantendrán las gestiones activas y los ministros de Relaciones Exteriores acordaron volver a congregarse de forma presencial en Uruguay en un plazo máximo de 60 días para evaluar los avances y buscar una resolución política compartida.
En el plano financiero e institucional, se discutió la sostenibilidad del Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM), analizando una propuesta de financiamiento de 100 millones de dólares anuales durante una década para reducir asimetrías internas. A su vez, se dispuso la creación de un grupo de trabajo de alto nivel que durante los próximos 45 días delineará propuestas concretas para modernizar la estructura regional ante los desafíos del mercado global, además de revisar las negociaciones en curso con socios como Estados Unidos, Canadá, India, Vietnam e Indonesia.
El calendario acordado culminará en diciembre con dos eventos clave en territorio uruguayo: el Primer Foro Empresarial MERCOSUR-Unión Europea, programado para el día 2 en Punta del Este con el fin de impulsar negocios e inversiones, y la Cumbre de Jefes de Estado, que se llevará a cabo el 4 de diciembre en Montevideo. Este último encuentro marcará el cierre de la gestión de Uruguay al frente del organismo y el traspaso formal de la presidencia rotativa a la República Argentina.
