El organismo oficial informó un incremento de más de cuatro puntos porcentuales respecto al cierre del año anterior, impulsado por la aceleración inflacionaria y el menor dinamismo en los ingresos. Desde el Gobierno atribuyeron el repunte a un fenómeno de carácter temporal.
La pobreza urbana en la Argentina se ubicó en el 32,3% durante los primeros seis meses de 2026, rompiendo la tendencia a la baja que venía registrando el indicador en los trimestres previos. De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de indigencia también mostró un avance al alcanzar el 7,5%, mientras que la pobreza infantil trepó al 44,5% en todo el país.
El informe detalla que el incremento representa a unos dos millones de nuevos pobres en el transcurso de un semestre, elevando la cifra total estimada a 15,4 millones de personas. Entre las regiones más afectadas, las estadísticas volvieron a reflejar profundas disparidades territoriales: el Gran Resistencia y Concordia registraron los índices más elevados, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) la pobreza en los partidos del conurbano triplicó a la registrada en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el Poder Ejecutivo explicaron que el repunte responde al impacto rezagado de la inercia inflacionaria y a la pérdida de poder adquisitivo experimentada en los meses anteriores. No obstante, remarcaron que la desaceleración de los precios en el tramo final del período permitirá retomar la senda descendente, supeditada a una mayor reactivación y dinamismo en el mercado laboral formal.
