


La líder del Partido Socialdemócrata dio un paso al costado tras el quiebre con sus socios de la izquierda, quienes respaldaron a un candidato conservador para presidir el Parlamento.


Bombardeos contra puestos fronterizos y zonas residenciales causaron víctimas civiles. Mientras tanto, Estados Unidos avanza en gestiones diplomáticas para poner fin al conflicto.

El partido obtuvo el 43,8% de los votos y consiguió 39 de las 83 bancas del Parlamento regional. Quedó a solo tres escaños de la mayoría absoluta y ahora enfrenta el desafío de conseguir aliados para poder gobernar.

El presidente ucraniano rechazó los pedidos para buscar una vía legal que permita votar durante el conflicto, alertó por la escasez de misiles Patriot y defendió su estrategia militar.


